A 50 años del histórico “Cordobazo”

50-anos-del-cordobazoEzio Agretti

En mayo de 1969, el gobierno de Onganía reafirmaba su carácter represivo e imponía la política que le habían encomendado desde que él mismo encabezara un nuevo golpe militar en Argentina: un ajuste sin reparos sobre la clase trabajadora y el lineamiento incondicional hacia el imperialismo norteamericano, que lo había elegido para frenar el avance del peligro comunista en esta parte de Sudamérica. La negación de restablecer la negociación colectiva y la actualización salarial, suspendidas en el ´67, obligó a las dos CGT a convocar un paro nacional para el día 30 de mayo. Pero Agustín Tosco, Secretario General del Sindicato de Luz y Fuerza de Córdoba, propuso una medida que desembocaría en uno de los hitos más trascendentes de la historia de las luchas obreras en Argentina: el abandono de los lugares de trabajo desde las 10 hs del día 29 de mayo hasta el día siguiente y la movilización hasta un acto en el local de la CGT.

Esta medida fue coincidente con una política de unidad con el movimiento estudiantil universitario: otro de los sectores más afectados por las políticas represivas de la dictadura. Los sangrientos hechos que terminaron con el asesinato de tres estudiantes (uno en Corrientes y dos en Rosario) que protestaban contra la intervención a las Universidades, movilizaron a los universitarios cordobeses que acudieron rápidamente al llamado de Tosco, formando columnas organizadas y numerosas y uniéndose (en muchos casos) a las columnas de obreros que comenzaban a vaciar las fábricas y poblar las calles.

Lógicamente, el Cordobazo no nació de un repollo. Tampoco fue producto del pedido de alguna reivindicación parcial. El descontento popular y las movilizaciones obreras y estudiantiles, venían siendo moneda corriente desde hacía un año largo, no sólo en Córdoba, sino en muchas de las ciudades más importantes del país: La Plata, Rosario, Tucumán, Corrientes. En todas ellas, independientemente de los motivos que encendieran la chispa, lo que primaba era la lucha contra un sistema de opresión impuesto por la burguesía y sostenido por una burocracia sindical que comenzaba a ser cuestionada cada vez con más fuerzas.

Pero también fue reflejo de una situación de alza a nivel mundial, que mostraba el crecimiento en la conciencia clasista de los protagonistas (obreros o simpatizantes) en cada una de las manifestaciones históricas que ocurrieron a fines de la década del ¨60 en todo el mundo. Siendo, claro está, el “Mayo Francés”, la expresión más acabada y contundente del descontento hacia la podredumbre capitalista.

Las postales del “Cordobazo” emocionan, inspiran y movilizan; tres mil obreros de la planta de IKA-Renault ingresando a la capital cordobesa desde Santa Isabel; la policía retrocediendo ante el avance de lxs trabajadorxs y lxs estudiantes; los autos incendiados; las barricadas en el centro cordobés y los vecinos y vecinas ayudando y asistiendo con agua y comida a los manifestantes. Semejante mezcla de compromiso y solidaridad obrera terminó (a pesar de los golpes y los palos recibidos) dando un golpe mortal al gobierno de Onganía y provocó el surgimiento de una vanguardia obrero-estudiantil, clasista y revolucionaria. Vanguardia que desembocó en la aparición de comisiones internas y centros de estudiantes combativos, así como el fortalecimiento de las organizaciones de izquierda como alternativa de dirección.

 

El “Cordobazo”, hoy:

En las últimas décadas, como ha ocurrido a lo largo de sus dos siglos y medio de historia, el Capitalismo se ha reconvertido y metamorfoseado de múltiples maneras. Por ello hay quienes consideran que las nuevas formas de explotación atentan contra la organización sindical y afectan las relaciones políticas entre lxs trabajadorxs y, por lo tanto, es inviable un nuevo “Cordobazo”. Quizás han cambiado las formas, es cierto, pero la esencia explotadora del modo de producción capitalista es la misma. Y el “Cordobazo” nos ha demostrado que la única manera de enfrentar al sistema es mediante la unidad y la organización de lxs explotadxs.

Así como el 13 de mayo de 1969, seis mil obreros de SMATA reunidos en el Córdoba Sport le impidieron hablar al burócrata Dirk Kloosterman y obligaron a Elpidio Torres a tomar posición frente a los acontecimientos; el 7 de marzo de 2017, lxs trabajadorxs hicieron bajar del palco a toda la plana burocrática de la corrompida CGT, exigiéndoles un paro general.

Las enseñanzas son esas. El descontento sigue, Nuestros métodos están intactos. “Sólo” necesitamos construir una alternativa de dirección clasista, antipatronal y antiburocrática para terminar con la barbarie a la que está sometida nuestra clase.

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Publicado por

cslaverdad

El Trabajador- La Verdad-, nace como órgano de expresión de quienes nos hemos constituido como Fracción Pública de Convergencia Socialista, para formar, informar, agitar y movilizar en la lucha contra la clase capitalista. Lo seguiremos haciendo en el combate contra el reformismo y el oportunismo de las direcciones políticas que actúan en el seno del movimiento obrero. Asumimos la tarea de poner en pie esta nueva publicación como un paso necesario, debido a las profundas diferencias en la concepción de construcción del partido revolucionario, que mantenemos con camaradas que conforman una fracción minoritaria de CS. Siguiendo las enseñanzas de Lenin, Trotsky y Nahuel Moreno, queremos que el Trabajador -La Verdad- sea una herramienta que nos permita insertarnos en el movimiento obrero y sus luchas. Un lugar destacado reservamos para las compañeras trabajadoras quienes sufren doble explotación y opresión. Desde esta postura, seguiremos impulsando la movilización y batallando por la construcción del partido revolucionario que dirija a la clase obrera a la toma del poder en nuestro país y en todo el mundo.